Huerta de noche

 

 


HUERTA DE NOCHE
Juan José Fuentes

Jueves, 25 de junio de 2026, 21:00 h
VASE, San Primitivo, 2, Sevilla, España
Visitas: 26 y 27 de junio, de 21:00 h a 00:00 h

 


Esto no es un jardín

El artista nunca es jardinero. Las labores de jardinería se conforman a través de una serie de concienzudos y persistentes intentos de subyugar a la naturaleza, de someterla a unas formas, unos espacios y unas condiciones que no son las propias; de dominarla. Esto no es un jardín, es un huerto. En el huerto es el hortelano quien se entrega a la naturaleza, quien debe someterse a sus leyes para cosechar las mejores hortalizas posibles. El hortelano conoce los tiempos requeridos, la implacabilidad del ciclo de las estaciones, el estado que exige la tierra según el cultivo, la necesidad de dejar descansar el terreno, de abonarlo, de regarlo… El artista es hortelano. Mientras que el jardinero elige, cuida y modifica la apariencia de plantas o árboles para complacer la mirada del espectador, la labor del hortelano es la de aliarse con la naturaleza para que la tierra ofrezca sus mejores alimentos.

¿Acaso alimenta el arte?

¿Debe ser, entonces, el hortelano complaciente con la mirada del espectador?

Esto no es un jardín, es el huerto de Juan José Fuentes Reyes (Benamejí, Córdoba, 1954). Un huerto donde la tierra ha dado unos frutos que, ahora, regresan a ella.

Guillermo Amaya Brenes
Sevilla, junio de 2026

 


PLANTA-testigo-SIC

40 años tiene. Y saber que has regalado esquejes. La has trasplantado a ella misma,no la moviste de su Nordeste plácido, ha sido siempre una experiencia vivificadora.

Ya puede caerse el mundo. Ella impávida y creciente. Diosa. Estás desde el día de inauguración de mis casa, regalo de un compañero profesor.

Permanece, da calma y sosiego, encandilas. No consuela pero ayuda a vivir.

Sevilla 22-6-26
para VASE——Juan José Fuentes Reyes—–del Palo de Brasil

 


Crecer en otra parte
 

A pesar de su aparente inmovilidad, las plantas también se mueven. El ser humano ha sido uno de los grandes responsables de la superación de las barreras biológicas que las limitaban a sus lugares de origen. A través de la colonización, el comercio, los viajes y las rutas marítimas y terrestres, la humanidad ha logrado desplazar aquello que la biología había concebido como inamovible, dando lugar a una nueva categoría de plantas desterradas, cuyas ancestras se encuentran a menudo a miles de kilómetros de distancia. Viviendo su silencioso exilio, florecen en convivencia con especies con las que, en principio, no guardan ninguna relación. Una convivencia propiciada por el ingenio y la creatividad humanas.

En medio de la geometría de este espacio crece una planta retorcida. VASE no es su hogar, a pesar de que su nombre sugiera hospitalidad para aquello que viene de fuera. De las de su especie se aprecia especialmente su resiliencia y capacidad de adaptación. Han dado la vuelta al mundo, viajando de África a América del Sur y de allí a Europa, o a cualquier otro lugar. Una de ellas terminó en forma de regalo, hace más de cuarenta años, en la casa recién habitada de Juan José. Corría el 1983. En su destierro sevillano, este palo de Brasil creció. Como un ser extraño en tierra ajena, ha sido un acompañante silencioso y discreto, testigo de la transformación de la tierra. En lugar de convivir con otras plantas, ha visto brotar del suelo extrañas formas, y ha acompañado, también en su propio exilio artístico, a quien las hacía.

Hay algo de trascendente en el deseo humano de mover plantas por el mundo; en arrancarlas de un lugar para ofrecerles otro, en confiar en que serán capaces de adaptarse, echar raíces y seguir creciendo. Quizás el deseo de transportar una planta a través del mundo sea una resonancia de ese otro impulso que lleva al artista a comenzar una nueva obra: la intuición de que siempre es posible crecer en otra parte.

Lucas Selezio de Souza
Gijón, junio de 2026

 


La noche es una sombra

Tres noches pueden durar una vida y una vida tres noches. En la huerta no se está sólo sino en silencio. Como tu sombra, a tu vera siempre y ni mú. La de tu planta es alargada en el tiempo. Ni más sóla que la una, ni a dos velas —tres— ni cuatro gatos, ni cinco minutos. Viva contigo y cuarentona. La flor de un día muere de noche. Y tres noches son tres sombras. Cuerpo a tierra.

Manuel Muñoz
Sevilla, junio de 2026

 


Créditos

En la concepción y desarrollo de HUERTA DE NOCHE participan Juan José Fuentes, Silvia Diezma, Manuel Muñoz y Pablo Martínez Conradi. Agradecimiento especial a Lucas Selezio de Souza.

 


Anexos